ODONTOPEDIATRIA

Boca y postura

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Existe una estrecha conexión entre la oclusión dental (mordida) y la postura del cuerpo. Esta relación se da principalmente a través de la articulación temporomandibular (ATM), que conecta la mandíbula con el cráneo y alberga receptores posturales clave que influyen en cómo nos colocamos y movemos.

¿Cómo se relacionan la mordida y la postura?

La mandíbula, el cráneo, la columna cervical y los pies están interconectados. Por eso, cualquier desequilibrio en la mordida —como una mala oclusión, pérdida de piezas dentales, ortodoncia mal compensada o prótesis mal ajustadas— puede generar compensaciones posturales que afectan a todo el cuerpo.

Estas tensiones pueden originar síntomas como:

  • Dolores de cabeza o migrañas
  • Trastornos en la fonación y la deglución
  • Problemas digestivos (hinchazón, estreñimiento, diarrea)
  • Dolores cervicales y tortícolis
  • Fatiga muscular y desequilibrios al caminar

La relación es bidireccional

Así como una mordida desequilibrada puede alterar la postura, lesiones o bloqueos en el aparato locomotor también pueden provocar una disfunción en la oclusión dental. Esto demuestra la importancia de abordar estos casos desde un enfoque global.

Un enfoque multidisciplinar para un tratamiento eficaz

En Midsa Odontologia creemos firmemente en la colaboración entre profesionales. La integración entre odontólogos, logopedas, fisioterapeutas, osteópatas, pediatras y podólogos permite ofrecer una visión más completa y personalizada para cada paciente.

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